SIMBOLO CELTA

A pesar de que los celtas estaban divididos en muchas tribus a lo largo de Europa y cada tribu tuvo diferentes influencias culturales de pueblos vecinos con los que hacía la guerra, es posible encontrar símbolos en las profundidades de la mitología celta que nos hacen ver que eran comunes tanto en el pensamiento como en la religión celta. El significado de símbolos celtas nos permiten acercarnos a su pensamiento esencial y conocer un lado más intrínseco de su cultura y filosofía, además nos abren la puerta al conocimiento de la cosmovisión de esta fascinante cultura.

El número tres era sagrado para los celtas, las deidades eran retratadas en grupos de tres, o con tres cabezas, o con tres caras. Los dioses o héroes semidivinos son descritos como una persona que se trata de tres personas con el mismo nombre. La representación más importante del número tres es conocida como “Triskel”, que representa los viajes del alma o del cuerpo etérico, a través de los tres mundos. El símbolo celta de Triskel también se interpreta como el pie para el cielo, el mar y la tierra, lo que da forma a la base de la cosmovisión celta. Los expertos afirman que Triskel significa “tres patas” en el griego antiguo y señalan que la forma de espiral de sus ramas representa el símbolo de la vida, del dinamismo y del entusiasmo. Otros significados de símbolos afirman que el Triskel es el ciclo de la vida, dividido en infancia, edad adulta y vejez, mientras que otros firman que se trata del pasado, presente y futuro.

El círculo, por su parte, representa la cruz celta y es la demostración por excelencia de un símbolo pagano que ha sido absorbido por el cristianismo. El círculo representa la forma del sol, de la luna, de un ojo, entre otros, es posible encontrar monumentos megalíticos construidos en forma de círculo, y que reciben el nombre de “círculos de piedra” y que también son conocidos como “montículos redondos”.

Otro símbolo celta que se encuentra entre los más sagrados de los celtas del neolítico está representado por las espirales, ya sea simples o dobles, que son interpretadas como los ciclos de las estaciones, el día y la noche, la vida y la muerte. Una espiral, tiene la forma de un círculo o de un sistema de círculos concéntricos y representa el símbolo cósmico de la forma natural de crecimiento, es asimismo un símbolo de la vida eterna y que mantiene presente el flujo y el movimiento del cosmos. Evoca pues tanto la evolución como la involución.

Finalmente, el laberinto es otro símbolo celta por sí mismo importante, ya que es descrito como un lugar sagrado, para los celtas el laberinto representa un desafío para elegir el camino a tomar, un camino mágico, que simboliza que en todo momento y bajo cualquier circunstancia siempre hay una opción.